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Fernando

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Terminado el juego, el Rey y el Peon vuelven a la misma caja...!!

Siguiendo La Luna

Talpa  
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January 19

Siempre.

Siempre.

Antes de mí
no tengo celos.

Ven con un hombre
a la espalda,
ven con cien hombres en tu cabellera,
ven con mil hombres entre tu pecho y tus pies,
ven como un río
lleno de ahogados
que encuentra el mar furioso,
la espuma eterna, el tiempo!

Tráelos todos
adonde yo te espero:
siempre estaremos solos,
siempre estaremos tú y yo
solos sobre la tierra,
para comenzar la vida!

Pablo Neruda.

November 10

Camina Bella...

Camina Bella...
 
Camina bella, como la noche
De climas despejados y de cielos estrellados,
Y todo lo mejor de la oscuridad y de la luz
Resplandece en su aspecto y en sus ojos,
Enriquecida así por esa tierna luz
Que el cielo niega al vulgar día.
 
Una sombra de más, un rayo de menos,
Hubieran mermado la gracia inefable
Que se agita en cada trenza suya de negro brillo,
O ilumina suavemente su rostro,
Donde dulces pensamientos expresan
Cuán pura, cuán adorable es su morada.
 
Y en esa mejilla, y sobre esa frente,
Son tan suaves, tan tranquilas, y a la vez elocuentes,
Las sonrisas que vencen, los matices que iluminan
Y hablan de días vividos con felicidad.
Una mente en paz con todo,
¡Un corazón con inocente amor!
 
Lord Byron.
November 08

Embriaguense.

Embriaguense.

Hay que estar ebrio siempre. Todo reside en eso:
ésta es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso
del Tiempo que nos rompe las espaldas
y nos hace inclinar hacia la tierra,
hay que embriagarse sin descanso.

Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud,
como mejor les parezca. Pero embriáguense.

Y si a veces, sobre las gradas de un palacio,
sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto,
la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan
pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj,
a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla,
pregúntenle qué hora es;
y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán:

“¡Es hora de embriagarse!
Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo,
¡embriáguense, embriáguense sin cesar!
De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca.

Charles Baudelaire.

November 07

El Material.

El Material.
 
I
Escucha el ruido de los martillos y su cadencia
monótona;
lo hago resonar en los hombres
para medir la fuerza de los golpes.
Escucha la corriente eléctrica
que se distiende como un río de piedra.
Un pensamiento se afirma en mí con nayor fuerza:
La grandeza del trabajo está en el hombre.
A la mano dura, agrietada,
el martillo de algún modo la refuerza
y en la piedra se resuelve de otra forma el pensamiento
cuando la energía del hombre,
separándose de fuerza de la piedra,
parte, en el sitio preciso, la arteria plena de sangre.
Mira, como el amor se alimenta
de una cólera profunda.
Ella se desliza en el aliento de los hombres,
como río movido por el viento.
Rio inefable, que rompe las más duras cuerdas vocales.
Y los transeúntes huyen a refugiarse tras las puertas
y alguno susurra con respeto: "¡Cuánta fuerza hay en ello!"
No temáis. Las cosas humanas tienen amplias riberas.
No se les puede contener por largo tiempo
dentro de un canal angosto.
No temáis. Todas esas cosas desde hace siglos
están en Aquel que se revela
a través del ruido de los martillos.

II
Bloques de piedra unidos: El hilo de baja tensión
corta porofundamente la carne, como látigo invisible.
Las piedras conocen ya esa violencia.
Cuando un soplo intangible talla
su tan antigua cohesión,
arrancándolas a su eternidad elemental,
las piedras saben ya de esa violencia.
Sin embargo la corriente sola no abolería su potencia,
sin aquel que tiene esta fuerza entre sus manos:
El obrero.

III
Las manos son el paisaje del corazón.
Pero a veces se parten en pedazos
con barrancos cavados por una fuerza imprecisa.
Esas manos el hombre no las abre de nuevo
sino hasta que se hayan cansado de trabajar.
Y las mira: Gracias a él irán en paz hacia otros hombres.
Las manos son un paisaje. Cuando se parten,
la pena mana de sus llagas, como un torrente liberado.
Pero el hombre no piensa en el dolor.
El dolor no tiene grandeza por sí mismo,
y su verdadera dignidad, no puede el definirla.

IV
No, no son sólo las manos
las que asestan el golpe del martillo,
ni el torso hanchido, ni los músculos tensos,
sino el pensamiento quien modela su obra,
profundo, y que se anuda en arrugas sobre la frente
y une hombros y venas sobre la cabeza
como una bóveda de ojivas.
Así, por un instante, se convierte él en edificio gótico,
que atraviesa la vertical del pensamiento y de los ojos.
Y se vuelve no solamente un perfil,
no sólo una simple silueta entre la piedra y Dios,
condenado a la grandeza y al error.
 
Karol Wojtyla.
November 06

Tres Poesías.

Tres Poesías.
 
I
Ya no me queda nada por decir
Todo lo que tenía que decir
Ha sido dicho no sé cuántas veces.
 
II
He preguntado no sé cuántas veces
pero nadie contesta mis preguntas
Es absolutamente necesario
Que el abismo responda de una vez
Porque ya va quedando poco tiempo.
 
III
Sólo una cosa es clara:
Que la carne se llena de gusanos.
 
Nícanor Parra.